El ataque de Israel a Irán era un hecho que todos los analistas aseguraban que iba a suceder sin ninguna duda. Así lo había advertido Israel y ese es un país que no hace anuncios de ese tipo si realmente sus gobernantes no están seguros de cumplir con su palabra. La credibilidad es una de sus armas de persuasión más potentes en la zona más inestable del mundo.